
IA, energía y seguros: un mercado millonario que abre una oportunidad para Argentina
MARCIA LUNAEl verdadero fenómeno está detrás de la tecnología: centros de datos multimillonarios, centrales eléctricas, baterías, redes de transmisión y enormes inversiones en infraestructura necesarias para sostener el crecimiento de la IA.
Según estimaciones del Swiss Re Institute, los centros de datos vinculados con IA y las nuevas infraestructuras de energías renovables podrían generar alrededor de USD 200.000 millones en primas de seguros entre 2026 y 2030.
Y Argentina podría tener una oportunidad dentro de ese nuevo mercado.
La IA necesita algo muy concreto: energía
Los grandes centros de datos concentran miles de procesadores funcionando permanentemente y requieren enormes cantidades de electricidad, refrigeración y conectividad.
Por eso, la carrera mundial por desarrollar Inteligencia Artificial también se está convirtiendo en una carrera por conseguir energía abundante y confiable.
Swiss Re estima que solamente las primas relacionadas con centros de datos podrían pasar de aproximadamente USD 10.600 millones en 2026 a USD 24.200 millones en 2030.
Para el seguro, esto representa una nueva generación de grandes riesgos.
Incendios, fallas eléctricas, rotura de maquinaria, problemas en los sistemas de refrigeración, daños durante la construcción, interrupción del negocio y ataques cibernéticos son apenas algunas de las exposiciones.
Pero quizá el mayor problema sea la concentración.
Un solo centro puede reunir activos valuados en miles de millones de dólares y prestar servicios simultáneamente a cientos de empresas. Una falla importante podría afectar a numerosos asegurados y diferentes ramos al mismo tiempo.
El daño puede ser mucho mayor que lo que se rompió
En este tipo de instalaciones, el daño material puede incluso terminar siendo secundario.
Una falla eléctrica podría dañar servidores por millones de dólares, pero si provoca que el centro permanezca varios días fuera de servicio, las pérdidas económicas podrían multiplicarse.
Empresas sin acceso a sistemas, servicios digitales interrumpidos, operaciones detenidas y contratos incumplidos.
Por eso adquieren especial importancia las coberturas de pérdida de beneficios, interrupción de negocios, riesgos técnicos y cyber, además de los seguros patrimoniales tradicionales.
¿Y Argentina?
Aquí aparece lo más interesante para nuestro mercado.
La Patagonia está comenzando a ser evaluada internacionalmente como posible ubicación para grandes centros de datos, gracias a una combinación de disponibilidad energética, bajas temperaturas y territorio.
Neuquén suma además la cercanía de Vaca Muerta, mientras que diferentes regiones del país cuentan con importantes recursos eólicos y solares.
Reuters informó recientemente sobre distintos proyectos en evaluación y destacó, entre ellos, una iniciativa de Pampa Energía para desarrollar un centro de datos de aproximadamente 500 MW cerca de Loma de la Lata, en Neuquén.
Muchos de estos proyectos todavía están en etapas preliminares, por lo que hablar de un boom argentino sería apresurado.
Pero el potencial existe.
¿Qué podría asegurar el mercado argentino?
La oportunidad comienza incluso antes de que los centros de datos entren en funcionamiento.
Durante la construcción podrían intervenir coberturas de Todo Riesgo Construcción y Montaje, transporte, responsabilidad civil y seguros técnicos.
Una vez operativos aparecen riesgos patrimoniales, equipos electrónicos, rotura de maquinaria, interrupción de negocios y cyber.
También habrá que analizar cuidadosamente la dependencia energética y de telecomunicaciones.
¿Qué ocurre si el centro de datos está intacto pero deja de recibir electricidad? ¿Qué sucede si falla un proveedor crítico?
Son riesgos que obligarán a las compañías a mirar mucho más allá del edificio asegurado.
El reaseguro será fundamental
Un proyecto valuado en miles de millones de dólares difícilmente pueda ser retenido completamente por una aseguradora argentina.
El reaseguro internacional será fundamental para distribuir esas exposiciones.
La oportunidad para las compañías locales no pasa necesariamente por asumir riesgos gigantescos por cuenta propia, sino por desarrollar capacidad técnica para analizarlos, suscribirlos correctamente y conseguir respaldo internacional.
Esto también puede abrir espacio para brokers especializados, Productores Asesores, ingenieros de riesgos, liquidadores y peritos con conocimientos en tecnología, energía y cyber.
¿También seguros paramétricos?
Existe otra posibilidad particularmente interesante para Argentina.
La SSN estableció durante 2026 un marco específico para los seguros paramétricos, que permiten estructurar determinadas coberturas alrededor de parámetros objetivos previamente definidos.
No reemplazarían los seguros tradicionales de un centro de datos, pero podrían complementarlos frente a determinadas exposiciones vinculadas, por ejemplo, con fenómenos naturales u otros eventos objetivamente medibles.
Argentina recién comienza a desarrollar este mercado, por lo que la llegada de nuevas infraestructuras podría convertirse también en una oportunidad para innovar.
No alcanza con usar IA: también habrá que asegurarla
Durante los últimos años, el mercado asegurador argentino discutió principalmente cómo incorporar Inteligencia Artificial dentro de las compañías.
Pero quizá estamos mirando solamente una parte del negocio.
La otra oportunidad consiste en asegurar toda la infraestructura necesaria para que esa IA exista.
Y allí aparecen inversiones enormes en tecnología, construcción y energía.
Argentina cuenta con Vaca Muerta, recursos renovables, territorio y condiciones climáticas que pueden resultar atractivas para determinados proyectos. Pero transformar ese potencial en inversiones concretas dependerá de infraestructura, conectividad, financiamiento y condiciones económicas de largo plazo.
Para el seguro, esperar hasta que esos proyectos estén construidos sería llegar tarde.
Las aseguradoras, brokers y reaseguradores deberían comenzar ahora a desarrollar conocimiento y capacidad para entender estos nuevos riesgos.
Porque una tecnología completamente digital está provocando una gigantesca inversión en activos físicos que necesitan protección.
Y si Argentina consigue atraer parte de esas inversiones, la pregunta para nuestro mercado asegurador será inevitable:
¿estamos preparados para asegurar la infraestructura de la Inteligencia Artificial?





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