Sancor Seguros: millones para inversiones, protagonismo con Messi y denuncias que ponen en duda su imagen

La aseguradora enfrenta cuestionamientos por una demanda colectiva relacionada con seguros presuntamente contratados sin consentimiento y por millonarias adquisiciones de terrenos públicos. Mientras tanto, su despliegue publicitario en el homenaje a Lionel Messi vuelve a plantear una pregunta incómoda: ¿la imagen de una compañía importa más que la atención de sus asegurados?
15/10/2026MARCIA  LUNAMARCIA LUNA

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Sancor Seguros vuelve a quedar en el centro de la polémica. Esta vez, no solamente por su cuestionada aparición durante el homenaje a Lionel Messi en el Monumental, sino por antecedentes judiciales y operaciones inmobiliarias que merecen una mirada mucho más profunda.

La compañía, una de las más reconocidas del mercado asegurador argentino, enfrenta una demanda colectiva por la presunta incorporación de coberturas que los clientes no habrían solicitado. Paralelamente, investigaciones sobre sus inversiones inmobiliarias revelaron adquisiciones de tierras públicas por cifras millonarias, algunas de ellas bajo condiciones económicas que generaron cuestionamientos.

Y mientras todo esto sucede, resulta inevitable preguntarse cuáles son las verdaderas prioridades de una aseguradora.

Seguros que los clientes no habrían contratado

Uno de los aspectos más delicados es la demanda colectiva iniciada en 2023 por la Asociación de Defensa del Asegurado, Consumidores y Usuarios (ADACU).

La presentación cuestiona la presunta incorporación de seguros de personas, particularmente coberturas de accidentes personales, dentro de contrataciones de seguros automotores y de motocicletas sin autorización válida de sus titulares.

En términos sencillos, se investiga si determinados asegurados terminaron pagando por coberturas que nunca habían solicitado.

Sancor Seguros negó las acusaciones y pidió que la demanda fuera rechazada. Hasta el momento, no contamos con una sentencia definitiva que permita dar por acreditadas las prácticas denunciadas.

Sin embargo, en agosto de 2025, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial respaldó la posibilidad de que el reclamo avanzara como acción colectiva.

Un detalle particularmente llamativo es que, durante el proceso, la compañía cuestionó medidas destinadas a informar a los clientes sobre la existencia del juicio, invocando entre sus argumentos el posible “costo reputacional”.

La pregunta es inevitable: ¿no debería ser prioritario que los consumidores conozcan la existencia de un proceso judicial que podría involucrar sus derechos?

Casi 59 millones de dólares en tierras públicas

Otro capítulo involucra las inversiones inmobiliarias del Grupo Sancor Seguros.

Una investigación publicada en Realidad Económica, recogida por distintos medios, identificó adquisiciones de terrenos públicos vinculadas al grupo por aproximadamente US$ 58,8 millones entre 2018 y 2021.

Entre las operaciones señaladas aparecen terrenos de Colegiales, El Dorrego y el Parque de la Innovación.

En Colegiales, por ejemplo, se registraron adquisiciones por unos US$ 19,2 millones, con operaciones en las que la aseguradora habría sido la única oferente.

También generó cuestionamientos la compra de una parcela del antiguo Tiro Federal de Núñez, por aproximadamente US$ 11,9 millones.

Según el Observatorio del Derecho a la Ciudad, esa adjudicación se realizó con una única oferta y por el precio base, que resultaba alrededor de un 40% inferior a un indicador oficial de referencia utilizado para valorar el suelo.

Las condiciones de pago también despertaron interrogantes: terrenos cotizados en dólares, pero abonados en pesos al tipo de cambio oficial y, en determinadas operaciones, con posibilidades de financiación.

Es importante aclarar que invertir en inmuebles no constituye ninguna irregularidad por sí mismo. De hecho, es una práctica habitual y legítima en el negocio asegurador.

Los cuestionamientos apuntan a las condiciones de determinadas operaciones con patrimonio público y a las ventajas económicas que pudieron representar.

Corresponde distinguir esos interrogantes de cualquier conclusión sobre la existencia de un delito, algo que no surge acreditado de la información examinada.

¿Hay dinero para publicidad con Messi, pero miles de juicios de terceros?

La reciente polémica por la aparición de Sancor Seguros durante el homenaje a Lionel Messi en el Monumental vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que merece atención: las prioridades de una compañía que invierte fuertemente en publicidad mientras enfrenta una importante cantidad de reclamos judiciales de terceros.

Es necesario hacer una distinción. Sancor Seguros mantiene una buena reputación en cuanto al cumplimiento de sus obligaciones con sus propios asegurados. Sin embargo, el panorama sería diferente cuando hablamos de terceros damnificados.

Según cifras que circulan en el sector, la compañía tendría alrededor de 13.000 juicios vinculados con reclamos de terceros. Se trata de un número significativo que, de confirmarse, merecería un análisis profundo sobre las políticas de atención, negociación y resolución de siniestros de la aseguradora.

Conviene aclarar que esta cifra no ha sido verificada de manera independiente y que la existencia de un juicio no significa necesariamente que la compañía haya incumplido una obligación de pago. Sin embargo, también es cierto que detrás de muchos litigios existen personas que buscan obtener una indemnización y que, por distintas razones, no han logrado resolver sus reclamos.

Y aquí aparece la contradicción que merece discutirse.

Mientras Sancor Seguros consigue una enorme exposición publicitaria mediante espectáculos como el de drones en el Monumental, miles de terceros estarían esperando una resolución judicial para sus reclamos.

¿No sería más beneficioso para la imagen de la compañía destinar mayores esfuerzos a resolver esos conflictos antes de que terminen en los tribunales?

Nadie cuestiona el derecho de una aseguradora a invertir en publicidad, patrocinios o posicionamiento de marca. Pero cuando una empresa administra riesgos y promete responder frente a daños, su reputación también debería construirse a partir del trato que reciben quienes reclaman una indemnización, aunque no sean sus clientes directos.

Porque pagarles correctamente a los asegurados es fundamental, pero brindar respuestas justas y oportunas a los terceros damnificados también forma parte de la responsabilidad de una aseguradora.

Y quizás resolver miles de conflictos sea una publicidad mucho más efectiva que iluminar el cielo con el nombre de una compañía.

Una marca fuerte no siempre significa una mejor aseguradora

Durante años, las compañías de mayor tamaño construyeron una imagen de solidez que muchas veces se traduce en una ventaja comercial frente a aseguradoras más pequeñas.

Sin embargo, el reconocimiento de una marca, su volumen de producción o su capacidad de inversión no son suficientes para evaluar la calidad del servicio.

Una aseguradora debe ser juzgada también por la transparencia de sus contrataciones, la claridad de sus coberturas, la atención de los reclamos y su comportamiento frente a los siniestros.

La existencia de una demanda colectiva no demuestra culpabilidad. Las inversiones inmobiliarias tampoco constituyen, por sí mismas, una conducta reprochable.

Pero la acumulación de cuestionamientos exige explicaciones claras, especialmente cuando involucra a una empresa que administra la confianza y el dinero de miles de asegurados.

La confianza no se compra con publicidad

Sancor Seguros tiene una larga trayectoria en el mercado argentino y un reconocimiento comercial indiscutible.

Precisamente por eso, debería ser una de las primeras interesadas en despejar cualquier interrogante sobre sus prácticas comerciales y explicar con transparencia las operaciones que generan controversias.

Porque una aseguradora puede invertir millones en inmuebles, patrocinios y campañas publicitarias. Todo eso forma parte de una actividad empresarial legítima.

Pero ninguna inversión publicitaria reemplaza el cumplimiento de las obligaciones asumidas con los asegurados.

La verdadera grandeza de una compañía de seguros no se mide por cuánto puede gastar para que su nombre aparezca en el cielo, sino por cómo responde cuando alguien necesita que cumpla con lo prometido.