
SINTESIS: RESOL-2025-680-APN-SSN#MEC Fecha: 11/12/2025
MARCIA LUNA
En un contexto de transición para el mercado asegurador argentino, directivos de Triunfo Seguros mantuvieron en Posadas un encuentro de trabajo con productores asesores de seguros de toda la provincia de Misiones. Más allá del clima de camaradería, la reunión funcionó como un espacio de análisis sobre un sector que intenta reordenarse tras años de alta inflación, distorsiones tarifarias, cambios regulatorios y una creciente presión por mejorar el servicio al cliente.
Del encuentro participaron el gerente general de la compañía, Sebastián Pierrini, el gerente comercial, Francisco Ranieri, y el gerente regional, Horacio Bellini, quienes expusieron su diagnóstico sobre el escenario político-económico actual, las nuevas demandas de los asegurados y los desafíos técnicos que enfrentan las aseguradoras de cara al cierre del ejercicio anual.
El consenso fue claro: el sector atraviesa una etapa de “acomodamiento”, una palabra que se repite en el mercado pero que esconde tensiones relevantes. Ajustar tarifas, recomponer resultados técnicos y, al mismo tiempo, sostener competitividad y calidad de servicio no es una ecuación sencilla, especialmente en un contexto donde el cliente está más informado, compara más y exige respuestas más rápidas.
Tarifas, costos y el delicado equilibrio técnico
Desde una mirada macroeconómica, los directivos coincidieron en que el mercado comienza a mostrar señales de mayor estabilidad luego de dos años de fuertes desajustes. “El mercado de seguros está en crecimiento, pero también en un proceso de reordenamiento de tarifas, productos y servicios”, señaló Pierrini, quien proyectó que 2026 podría consolidar una mejora general en la actividad.
Sin embargo, el optimismo moderado convive con desafíos estructurales. Ranieri puso el foco en un punto clave para la operatoria diaria: la brecha entre la inflación medida por el IPC y la evolución real de los costos del negocio asegurador. “El año 2025 cerró con una inflación interanual cercana al 32 o 33%, y muchas compañías buscan crecer por encima de ese índice para recomponer márgenes”, explicó.
El problema, según advirtió, es que los principales componentes del costo de los siniestros —repuestos, mano de obra de talleres, servicios vinculados— aumentan a ritmos diferentes, y muchas veces superiores, al promedio inflacionario. “Ahí aparece el desafío técnico: ajustar tarifas sin quedar fuera de mercado, para que el productor pueda seguir vendiendo y el cliente no abandone la cobertura”, resumió.
El rol del productor, bajo mayor presión
En ese escenario, el rol del productor asesor de seguros aparece como cada vez más exigente. No sólo debe explicar aumentos, defender coberturas y contener al cliente, sino también adaptarse a procesos más digitalizados y a asegurados con mayor conciencia —y sensibilidad— respecto del precio y el servicio.
El encuentro en Posadas dejó en claro que, más allá del discurso de crecimiento, el mercado asegurador enfrenta un año clave: consolidar el ordenamiento tarifario sin perder volumen, mejorar la eficiencia operativa y responder a un asegurado que ya no tolera demoras ni respuestas genéricas. Un desafío que pondrá a prueba tanto a las compañías como a su red de productores.